viernes, 30 de abril de 2010


Ahora viajo sola, vivo en bosques, sola ya no tengo miedo. Hay luz al fondo. Siempre hay luz al fondo. Y puedo ver pequeños islotes, a flote, que dejan que el sol les toque. Y no sé si quiero irme, o me quiero quedar. Lo que sé es que ya no quiero que me duela más, asi que no estaré. La próxima vez no estaré. El viento corta mi boca, pero no lo suficiente como para que no puedan curarmela los besos de otro. Y desayuno lo que sabes que me gusta, aunque preferiría desayunar tu piel si no fuera porque te asusta. Y no volveré a dejar que mis lágrimas me impidan ver tanta belleza como tengo a mi alrededor; tan tejos te siento tan cerca y tan cerca te sentí tan lejos. Ahora no me quejo, yo lo consentí, insistí en quererte. Y ahora que no sé si insistí, tú insistes en quererme, paradoja constante del amor cuando te vas, me quedo yo, cuando me voy, tú te quieres quedar, pero otra vez, no estáre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario